Informáticos en pareja

Hace tiempo, cuando aun estaba con $LaQueIntentabaSaberDeEsto, no hacia más que revisarle el móvil todas las semanas.

¡Espera! Antes de empezar a llamarme machista, maltratador, controlador, y todas las demás cosas que se te están pasando por la cabeza, lee este post hasta el final.

Como os podéis imaginar, $LaQueIntentabaSaberDeEsto era una luser reconocida, y cualquier cosa que fuera sacarla de Instagram y Whatsapp en su móvil era una odisea, y algo escrito en sánscrito. Por lo cual ya sabreis quien era el que le configuraba, reiniciaba, y mantenía todos los cachivaches electrónicos que ella tenía. Por supuesto no se preocupaba ni lo mas mínimo del estado de los mismos hasta que explotaban por algún lado, porque como todo el mundo sabe, todos los móviles/pcs/filostros electrónicos no necesitan mantenimiento hasta que deciden suicidarse por falta de atención.

Harto de tener que hacer mantenimiento exhaustivo cuando solo reventaba el móvil, decidí hacerle mantenimientos preventivos. Para eso, como os podéis imaginar, necesitaba cacharrear con su móvil por mi cuenta.

Al principio de los tiempos, cada vez que tocaba su móvil para ello, se ponía detrás mio, viendo todo lo que hacía, y que no viese nada personal. La cosa es que al poco tiempo, se aburrió de ver siempre lo mismo, y terminaba lanzándome el teléfono y pasando de mi, al grito de «toma, haz lo que haces, que esto va lento«.

Esto que voy a decir, se aplica únicamente a mi, aunque probablemente sea extrapolable a muchos informáticos: A la gente como yo, no le interesa las conversaciones que tienes con otras personas, ni las fotos que haces, ni tus llamadas. Tu móvil es un aparato que requiere de nuestra atención para que funcione de forma óptima, y hacer que funcione, es lo que realmente nos interesa.

Se que la mayoría de gente en nuestra situación, en cuanto tuviese el móvil sin supervisión, se liaría a abrir todas las conversaciones de Whatsapp, y saciar sus ansias de cotillear. A los informáticos no nos interesa: Las conversaciones, se tienen con gente, y la gente es aburrida, no tiene configuraciones ni especificaciones técnicas que comprobar, por lo cual pasaaaaaaaaando del tema. Y las fotos 3/4 de lo mismo: Solo son datos que como mucho se deben tener en cuenta a la hora de un backup.

Este curro de pareja que tenía llevaba asociado tareas, que requerían de revisión del móvil semanalmente.

Actualizaciones

Esta tarea debía hacer demasiadas veces me temo. Cada vez que agarraba el susodicho cacharro, abría el listado de actualizaciones de aplicaciones pendientes, y ZAS!!!! 40 actualizaciones disponibles.

De verdad, no soy capaz de explicarme como se pueden acumular tantísimas actualizaciones sin hacerle caso cuando te saltan. La capacidad de ignorar mensajes de algunos lusers me sorprende, sobre todo porque yo no soy capaz de tener una sola notificación molestando en el móvil.

A este mantenimiento básico, se le añadía las actualizaciones de sistema, que cuando saltaban, era el apocalipsis, porque le dejaba 15 minutos sin poder comprobar cuantos me gustas de Instagram nuevos tenía, y sin ver los memes de gatetes que le mandaban por Whatsapp.

Memoria

  • Oye, que esto me dice que se ha quedado sin memoria. ¡¡Vaya mierda de movil me elegiste!!

Esto creo que nunca llegue a entender como se podia hacer. El último móvil suyo que paso por mis manos tenia 64 GB de memoria interna, y una tarjeta micro SD de otros 64 GB, vamos una capacidad más que aceptable para cualquier persona a día de hoy. Pues en 3 meses se había fundido toda la capacidad de almacenaje de la memoria interna y la SD.

ME LOXPLIQUEN PARFAVÓ!!!!!

¡¡¡Como te puedes fundir 128 GB en 3 meses!!! ¿Cada vez que te despiertas, tienes un widget en el escritorio que te descarga todo Internet en el movil?

Lo que pasaba es que tenía tantas fotos y videos como un paparazzi en Ibiza en verano. Y encima los videos a calidad ultra-mega-4k-hd-galáctico.

Al principio tiraba de borrar caché para aligerar un poco, porque eso de enchufar el móvil al PC y hacer backup, significaba dejarle sin móvil un buen rato y nonononono, ya se hará otro día. Al final con el señor Google y su servicio de backup de fotos, se arregló un poco el asunto, automatizándolo siempre que estuviera enchufado a una red Wifi, y eliminando del dispositivo todo lo guardado. En ese punto antes de darle a eliminar, me repetía una y otra vez lo mismo: «¿Pero seguro que se ha guardado? ¿Y si no se ha guardado? ¿Y si pierdo el vídeo de la pelusa rodante en la plaza del pueblo que no conoce ni la gente que vive allí?» Aysh…

Configuración

Este apartado es probablemente el que más os haga gritar, diciendo que no se debería hacer algo así bajo ninguna circunstancia, pero recordemos que hablamos de lusers por mucho que tengas una relación ellos.

Cuando el aparatito decidía que hasta ahí había llegado, y que su existencia ya no tenia un propósito en la vida, tocaba meterle un reseteo, o en su defecto cambiar a uno nuevo, que aun no hubiese perdido las ganas de vivir.

Por supuesto la configuración inicial de este cacharro, me tocaba a mi hacerla si o si. Lo que implica tener que meter contraseña de cuenta de correo, pin, contraseña de nuevo, reinicio de móvil y pin otra vez, reset de fabrica de nuevo porque la cuenta que ha metido no era la que usa a diario, contraseña de la nueva cuenta, pin al reiniciar el móvil, contraseña de confirmación de nuevo… Y mismo procedimiento para configuración de todas las aplicaciones básicas que se tenían instaladas anteriormente.

¿Problema de esto? Cada vez que necesitaba el pin, contraseña, o cualquier otro dato de autenticación:

  • Mete el pin
  • ¿Otra vez? ufff vaaaale.
  • Ahora la contraseña de la cuenta.
  • ¿Pero no la había metido ya? Joe que pesado.
  • Vuelve a meter el pin
  • ¡¡¡Vale ya!!!! ¡Toma, mi PIN, el patrón de desbloqueo, mi contraseña del correo, la de facebook, la de xiaomi, mi tarjeta de crédito, mi talla de pie, y el número de DNI de mi tío abuelo por si acaso!

¿Veis a donde quería llegar? Resulta que con los años, terminó usando un gestor de contraseñas infalible: Mi cerebro.

  • ¿Oye, cual era mi PIN de la tarjeta virtual del banco de calasparra donde abrí cuenta para que me regalasen el ambientador con olor a esparrago para el coche?
  • Era 1111, mira que es difícil de recordar eh?
  • Es que no puedo acordarme de toooodo. ¿Y la del DNI electrónico? Que tengo que ver el borrador de la declaración de la renta.

Os juro por el Monstruo del espagueti volador, y por Piccolo, que yo no quería saber sus contraseñas, es más insistía en que no me las dijera porque eso es algo absolutamente personal. Pero nada, era como intentar meter un coche a través de un macarrón.

Epílogo

Como veis, al final controlaba su móvil prácticamente como si fuera mio, pero dado mi nulo interés en cualquier cosa personal que contenga ese aparato, ni se preocupaba de que trastease con el.

Por desgracia, como veis, los informáticos muchas veces tenemos acceso a demasiados datos personales, y no precisamente por voluntad propia.

Eso si:

Si eres de los que coges el móvil para hacer mantenimiento, como excusa para poder controlar a tu pareja y cotillear todo lo que hace o deja de hacer, eres un ser despreciable, al que deberían robarle todas las cuentas, y anunciar tu teléfono, en páginas de sado duro gratuito a domicilio.

El ADSL de los incompetentes

Desde hace un par de meses tengo empresa propia, y puedo ser mi propio jefe (Al menos en parte, el cliente siempre manda al fin y al cabo…), y en la nueva oficina hemos tenido que poner ADSL, porque al estar situada incluso más allá de Mordor, va a ser que no llega la fibra óptica aun.

Para poder trabajar con cliente, necesitamos conectarnos a una VPN, con un protocolo PPTP (He intentando que cambien a algo más seguro, pero como quien oye llover…), para poder subir el código a un repositorio de subversión (No me hagáis hablar de esto, que me pongo malo solo de pensar que aun usan SVN) que tienen en sus propias instalaciones.

El problema llega, que cuando intenté conectarme a esa VPN desde la oficina, la conexión a los pocos segundos se cae, imposibilitando hacer absolutamente nada. La cosa es que desde cualquier otra conexión, funciona perfectamente, pero justo desde donde trabajamos, parece que no funciona. Así que tocó llamar a la gente de vomistar para que intentaran solucionarlo.

Nos cambiaron el router, y eso seguía fallando. Nos lo volvieron a cambiar, y 3/4 de lo mismo. Entonces ya decidieron mandar a un técnico para revisarlo. Como os podéis imaginar, eso seguía igual, y nos quedamos igual que si no hubiera venido.

Al final uno de mis compañeros probó a conectar la VPN desde güindous, y resulta que funcionó milagrosamente. Gran error: En cuanto los inútiles de vomistar vieron que en esa pocilga funcionaba, se lavaron las manos, y dijeron que era problema nuestro. Problema nuestro, cuando ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE no funciona desde el Linux que usamos para trabajar, a través de SU CONEXIÓN. La cara dura personificada esta gente.

Sé que solo es un post para desahogarme, pero me pone de tan mala ostia que las operadoras tengan semejante poca vergüenza, que algo tenia que escribir al respecto, aunque fuese después de tener tan abandonado el blog.

En unos días publicaré algún post de servicios técnicos a familiares que he tenido que hacer que ha llegado a ser realmente absurdo

EPÍLOGO: Al final resulta, que el problema estaba en la MTU de la conexión, que cuando se ajusta automáticamente desde Linux, al funcionar sobre una VPN con router ADSL de vomistar, pues el mensaje era demasiado largo, y el router no era capaz de procesarlo. Solución: Bajar la MTU a 1200 y listo. Tiene narices que a estas alturas, cosas como estas, no las tengan contempladas las operadoras y proporcionen un hardware en condiciones.

Sobrecontrol

Cuando entro a trabajar en una empresa, a mi las dos primeras preguntas que me vienen a la cabeza (A parte de otras más obvias claro está), suelen ser si tienen Internet capado, y si tengo que estar dando cuentas de lo que voy a hacer minuto a minuto. Por desgracia en muchas empresas se dan las cosas a la vez, y de eso mismo quiero hablaros hoy, del sobrecontrol que las empresas ejercen en sus empleados de forma indiscriminada.

Nooooo, Interneeeeet!!!!!

(Léase la anterior frase con entonación de Enjuto Mojamuto)

A estas alturas, que una empresa, restrinja el acceso a Internet a los empleados, es como mínimo para hacérselo mirar. Si tus empleados quieren entrar en Facebook o mirar una web de viajes durante horas de trabajo, lo van a hacer tengas Internet restringido o no: ¿Sabéis lo que es un móvil con conexión a Internet? Pues eso.

En estos días, el acceso a Internet es casi imprescindible en todas las empresas, y tus empleados deben poder acceder a el fácilmente. Lo malo es que esto es España, y aquí el empresario se cuida más de que sus empleados calienten la silla, y únicamente piensen en su trabajo como zombies, sin tener ningún momento de relax, que en motivarles de verdad. Y para esto, que menos que quitarles el acceso libre a la red. ¡Muy bien, si señor!

Lo mejor de esto es que al menos los informáticos, siempre encontramos formas de saltarnos el control, ya sea porque somos más listos que la empresa, y nos saltamos los proxys, o tenemos un colega en sistemas que nos da acceso. En la cárnica de diosa hindú, me pasaba exactamente esto, las pasaba canutas para poder ver algo un poco decente, o simplemente leer las noticias. Al final encontré un proxy en la red que no estaba restringido y listo. Además tenía un método secundario para acceder a lo que quería: Dejaba el ordenador de mi casa encendido, me conectaba por control remoto a el, y navegaba desde ahí.

Últimamente las empresas por las que he pasado, no me han restringido nada de acceso a Internet y estoy contento, pero la conclusión siempre es la misma: No restrinjas Internet en tu empresa, no te vale de nada. Además si tu empleados se involucran con tu empresa, probablemente sean los mejores community managers que puedas tener, y encima sin tener que pagarles absolutamente nada.

¿Qué haces? ¿Y ahora? ¡¿Y ahora?!

La otra forma de controlar a los empleados, y que al menos a mi me agobia bastante, es tener que dar explicaciones prácticamente de lo que haces de cada minuto que pasas en el trabajo. Puede que lo de tener proyectos por horas les sirva a muchas empresas, pero para mi sinceramente, es como comprar carne al peso. Muchas veces los mantenimientos en desarrollo, se establecen por bolsas de horas. No se quien fue el genio que invento esto, pero en su vida se enfrento a tener que solucionar un problema, y no poder estimar cuanto se tardará hasta que te pongas con ello de verdad.

A parte de esto, luego se les obliga a los empleados a anotar todas las horas y minutos que se han trabajado para cada proyecto cada día. Para mi resulta un infierno tener que estar controlando cuanto tiempo dedico a cada cosa para luego tener que meter esos tiempos en un programita, y que los jefazos, puedan sentirse contentos al ver un numerito. Esto siempre he pensado que es como tener a alguien detrás tuyo, observando por encima del hombro, mientras tu trabajas. ¿Que pasa si estas un rato sin una tarea concreta a la que imputar ese tiempo? Al final termino preocupándome más por tener algo concreto que hacer, que por el propio trabajo, y la consecuencia de ello, es que al menos mi productividad, cae en picado. Un día de estos voy a tener que meter en el control horario, el tiempo que pase en el baño, como «Coordinación personal de mantenimiento sanitario», aunque no debería dar ideas, porque los empresaurios son capaces de sorprenderme con cualquier cosa.

Si os controlan de alguna otra forma estúpida, que a día de hoy no tenga sentido, por favor, dejadlo en los comentarios, que al menos contar estupideces así termina desestresándonos.

Funcionario no, gracias

En España, el que no haya soñado más de una vez con ser funcionario, es que simplemente aun no ha entrado en el mercado laboral. Ser funcionario en España tiene el mito asociado de trabajar poco, cobrar mucho, y tener un horario muy reducido, y puede que en parte, sea cierto. Esto aunque no lo parezca también tiene su lado malo.

Un trabajo como el de funcionario, es muy estable, pero a la vez muy muy repetitivo. Si eres administrativo, hacer los mismos papeleos una y otra y otra vez.  Si eres informático, te aprendes el sistema que tienen, y puedes olvidarte de tocar otras tecnologías, que por otro lado, suelen ser antediluvianas. Y eso en el mejor de los casos, ya que al ser de la administración pública, se encargan los desarrollos a empresas externas, y mas que hacer de informático, tendrás que hacer de gestor de empresas que hacen trabajos para la administración.

Por todo esto últimamente me he dado cuenta, de que no quiero ser funcionario ni en broma. Alguien de nuestro oficio, si no aprende nada en lo que le queda de vida laboral, es un suicidio, o por decirlo de otra manera, se le atrofiará el cerebro, y eso, sin ninguna duda, es lo peor que puede pasarle a un informático. Y concrétamente a mi, como no aprenda algo que me guste, o me resulte útil en un año, me termino sintiendo un autentico inútil, o que simplemente no he pegado un palo al agua.

Nuestro sector se mueve tan rápido, y cambiar de una forma tan radical cada cierto tiempo, que como te estanques un poco, a los pocos años, serás un zombie que se ha olvidado de lo interesante de nuestro oficio: Poder aprender tecnologías nuevas, y darles una aplicación real, con proyectos actuales. Esto a los funcionarios no se les puede aplicar ni en broma. Intenta tu hacerle cambiar a la administración pública la arquitectura que llevan usando desde los días de la pre-historia, si por ellos fuera aun seguirían usando máquinas de escribir (Y así parece que es. Solo entrad en alguna web de el gobierno de España, y os echareis a llorar del dolor de ojos que os entrará al ver semejante atrocidad).

Así, que si eres informático, y estas pensando en opositar a un puesto de funcionar piensa en ello dos veces: ¿Realmente quieres estar en un puesto donde no aprenderás nada nuevo en tu vida, viendo las horas pasar con tecnología desfasada? Y si eres programador, mejor ni te cuento, ya que lo de usar ese nuevo framework que ha salido, con toda la potencia, funcionalidad y facilidad de uso, será para ti, una mera fantasía. Además el mercado laboral del desarrollo esta en auge, y raro sería que no encontrases un puesto que te llenase mucho más que ser un simple funcionario.

Mi punto de vista en este sentido es claro: Funcionario no, gracias, mereces algo mejor.

 

Sufre usted de titulitis aguda

titulitis

Hasta hace no mucho, había algo que me reconcomía por dentro desde hacía bastantes años: Terminar de una vez por todas la carrera universitaria.

En 2001 (La leche, que lejos está eso ya), empecé la carrera de ingeniería técnica de telecomunicaciones especialidad telemática, o como prácticamente poníamos en todos los exámenes: ITTT

Entre en esa carrera, porqué no podía decidirme entre hacer telecomunicaciones puras, o informática pura y dura. Siempre me gustó todo lo relacionado con Internet, la programación, las redes de datos, sistemas informáticos, etc… y ninguna de las dos carreras parecía adaptarse demasiado bien a lo que quería, aparte de que por ese entonces eran de 5 años, y sinceramente no me apetecía tirarme más de 5 años para acabarla (Si, MÁS de 5 años. El que se crea que una ingeniería de ese estilo es para sacarla a curso por año es que se ha fumado un poco de césped transgénico), para después solo tener un papel que ponía que había estado estudiando una carrera universitaria.

Así que viendo el panorama tiré por el camino de en medio: Telemática. Para los que ni les suene, es una mezcla de informática, con telecomunicaciones. Incluye mucha programación, pero también mucho de configuración de sistemas, y sobretodo, de redes y sus protocolos (O lo que viene a ser lo mismo: Internet). Es una carrera técnica de 3 años, y aunque incluye muchas asignaturas que no vienen a cuento, si que era lo que mejor se adaptaba a lo que quería. Por ese entonces Google estaba empezando a desplegar todo su potencial, y el uso de Internet generalizado estaba a punto de explotar de forma descontrolada, para beneficio de todos. Así que telématica era una opción muy muy buena para estudiar.

Cuando me quedaba una asignatura (Maldita Tratamiento Digital de la información y el profesor que la impartía, ojala se pudran en la falla más profunda que exista en la Tierra), un crédito de libre elección, y el proyecto de fin de carrera, me puse a currar de programador para poder ganar algo de dinero y llenar todo ese tiempo libre que tenía.

Por motivos personales que no vienen al caso, empecé a necesitar dinero más urgentemente de lo que pensé en un principio cuando entré a trabajar, y ya no pude darme un tiempo de descanso para ponerme con el proyecto de fin de carrera, o aprobar ese crédito sin sentido de libre elección (La asignatura me la aprobaron en compensatoria. Después de que en un examen, el cabr***** del profesor se negara a reconocer que tenia un ejercicio bien, no volví a estudiar para esa asignatura y me la aprobaron por mi cara bonita), y al final la carrera quedó aparcada por un tiempo indefinido.

Pero hace un año empece a tener todo el tiempo del mundo libre (Ya os imagináis el porqué…), y me acordé de que tenia la carrera sin terminar. A estas alturas ya pensé que con cambios de planes y leyes de educación, el poder terminarla sería menos que imposible. Pero al preguntar, me dijeron que tenía hasta Octubre de 2015 para terminarla. En resumen: El crédito de libre elección me lo saque a base de charlas insulsas (Ni de coña me iba a meter de nuevo a ninguna clase) y el proyecto de fin de carrera salió de una parte de mi trabajo. Así que en menos que canta un gallo, ya tenía un papel donde ponía que yo era muy listo y había acabado una carrera universitaria.

Y después de toda esta explicación trascendental de por qué estudié lo que estudié e hice lo que hice, es hora de explicaros la raíz de este post: Durante todos esos años que tuve la carrera aparcada, estuve trabajando sin ningún problema, y además teniendo un sueldo medio decente, sin ni siquiera tener un título. Eso sí, en cada entrevista me preguntaban lo mismo una y otra vez: ¿Y por qué no tienes el título? Acabé bastante harto de tener que responder esa pregunta la verdad, pero aun así, en todos los sitios donde he trabajado, no fue ningún problema, ya que rendía exactamente igual que todos los demás.

Sin embargo, otras empresas llegado a ese punto se ponían tontas, y dijeron que no podían contratarme porque no tenía el título. WTF!!!!! ¿Pero es que no ves que tengo más experiencia que todos los trabajadores que tienes juntos? Y encima me gusta aprender cosas nuevas por lo cual, no iba a ser un maniquí que solo tira código sin sentido.

La manía de las empresas de exigir un papelito donde pone que eres muy listo y has acabado una carrera me parece completamente absurda. Ahora mismo ese título si tuviera que darle una utilidad real, sería la de ponerlo debajo de una planta para que absorba un poco de agua al regarla. O incluso como papel higiénico sería mucho más útil, que de cara a una empresa.

¿Acaso un papel te hace más listo, que una persona que lleva casi 10 años trabajando en lo que estás pidiendo? Y en el caso de no tenerlo, tener los huevos a creerse con razón para querer pagarte menos de lo que deberían.

A este síndrome se le puede denominar perfectamente como síndrome de titulitis aguda. Y no se dan cuenta de que es una enfermedad que puede costar muy caro a una empresa. Dejar pasar a un buen trabajador (Sea del sector que sea) con años de experiencia a sus espaldas, solo por no tener un papelito, es como dispararse un tiro en el pie.

Por suerte en casi todas las empresas en las que he trabajado, el título no era un impedimento para poder hacer mi trabajo, y a veces, sacar las castañas del fuego a esos higinieros que casi se estampan en una camiseta, su querido título universitario.

Queridos empresarios: Exigir un título universitario para contratar a alguien que cumple de sobra todos los demás requisitos, es ser un autentico dinosaurio, que sigue creyendo que por llevar una corbata va a ser la ostia, aunque luego el trabajo que saque sea un zurullo con patas.

Lo cierto es que si no fuera por mis circunstancias de hace un año, ni siquiera me habría planteado acabar la carrera, ya que me resultaba del todo innecesario, y una pérdida de tiempo absoluta, que solo hubiera hecho, que no aprendiese otras cosas que realmente me interesan.

Solo puedo ver bien el exigir el título en un momento: Cuando opositas a un cargo público. En unas oposiciones se busca lo mejor de lo mejor (O eso quiere creer), y las condiciones que se imponen para ello deberían ser lo suficientemente duras, como para haber pasado por el calvario de haber acabado una carrera universitaria completamente.

A estas alturas de la vida os puedo decir sinceramente, que si pudiera volver atrás en el tiempo, no volvería a entrar en una universidad, directamente me metería a un ciclo de grado superior en algún tipo de informática, para aprender justamente lo que quiero sin tener que aguantar demasiado relleno sin sentido, y que luego jamás te servirá de nada. Y una vez acabado esto, volverme auto-didacta en lo que realmente me gusta.

Por favor, no enseñéis este post a vuestros padres si estáis pensando si entrar en una universidad, ya que los míos por desgracia, también sufren de titulitis aguda, y han estado años dándome la brasa con que la terminase de una vez, cuando en realidad, no me hacía ninguna falta.

Si pagas con plátanos…

Hacia tiempo que quería escribir sobre un tema bastante peliagudo, a la vez que actual desde hace unos años, que no solo se puede aplicar al mundo de los desarrolladores, sino a toda la gente en general.

Hace unas semanas $LaQueIntentaSaberDeEsto empezó a trabajar de nuevo después de un tiempo sin encontrar nada. Al principio todo eran buenas expectativas, ya que aunque no fuera el trabajo de su vida, si parecía que podía haber buen ambiente, un horario que le encajaba con su forma de ser, y además ya había hecho algo parecido.

En su entrevista con el de recursos pseudo-humanos le dijo que les costaba encontrar gente para trabajar, y que los que entraban, terminaban saliendo a los pocos meses. Tanto era así, que de la plantilla de unas 60 personas, 50 eran nuevos. En ese momento yo pensé pero que cojo***, tal y como están las cosas que no encuentren a gente para trabajar y que encima quieran quedarse es muy muy raro. Pero todo esto se destapó a los pocos días de estar trabajando allí.

Las condiciones de trabajo son un autentico desperdicio fecal. De hecho lo voy a poner en una lista, para que podáis ver bien porqué la gente les dura un santiamén y les cuesta encontrar más personas:

  • El encargado es un inútil que trata a todos (Empleados y clientes) como si fueran basura, y por supuesto, no sabe ni la mitad de las cosas que tendría que saber (Algo tan básico como manejar el ordenador de caja)
  • Los horarios son siempre de tarde entre semana, y los fines de semana se cierra a las 12 de la noche. Ahí es nada.
  • El sistema informático que tienen montado es del paleolítico y los procedimientos parecen escritos en tablillas con cincel y martillo.
  • No dan las suficientes horas a todo el mundo para poder tener un sueldo en condiciones.
  • El sueldo es de 5 Euros netos la hora!! Hasta de mendigo se ganaría más.
  • Lo único bueno es que las horas extras se pagan muy bien.

Si después de esto los pseudo-humanos no encuentran razones para que la gente no dure nada allí y les cueste encontrar personas que quieran trabajar es que no ven más allá de sus narices, y mira que la solución es sencilla para este caso: Despedir al inútil del encargado y contratar a alguien válido, renovar el sistema informático, y ya que pagan tan bien las horas extras, podrían bajar un poco estas, y subir el sueldo por hora de los empleados. Con estos cambios tan obvios, la gente probablemente se mataría por trabajar allí, porque además, clientes no les faltan, los fines de semana se forman colas enormes.

Como podéis ver, es el problema que está teniendo España desde hace años: Pagan unos sueldos de miseria aprovechándose de la crisis para poder así llenarse los bolsillos los de arriba. Pero… ¿Que pasa con esta política de pagar poco? Que al final la gente se harta, y se busca algo mejor al poco de estar trabajando allí, dejando tirada a la empresa, y con razón además. Por supuesto las empresas se sorprenden de que la gente no quiera trabajar con ellos aun con esta crisis y que además la gente deje el trabajo, o que los trabajadores estén a disgusto en su puesto y no rindan como deben.

Los desarrolladores hemos sido de los primeros en sufrir este tema, ya que casi sin ninguna duda, somos los trabajadores que más cambian de empresa durante su vida, porqué que en la propia empresa poder ascender y poder ganar más dinero, es algo que solo existe en las descripciones de ofertas de empleo donde te auguran que son «lideres en su sector». Las cárnicas nos contratan como si fuéramos ganado, nos venden al cliente al peso, nos pagan una miseria y luego ellos se embolsan una cantidad generosa solo por llevarte hasta el cliente. Siento decirlo, pero nos han obligado a ser los más mercenarios del entorno laboral, ya que parece que una empresa no entiende que si tratase bien a sus empleados y les pagase en condiciones, tendría una productividad enorme, pero noooooo, eso no es rentable, tratar a los empleados como personas es algo que no se debe hacer -Nótese el sarcasmo bien acentuado-.

Todo este post viene a resumirse en una frase que todo empresario debería grabarse a fuego en la cabeza: Si pagas en plátanos, lo que consigues son monos. Y me temo que el 99% de las empresas no son zoológicos reales, así que ahí os dejo eso.