Sobrecontrol

Cuando entro a trabajar en una empresa, a mi las dos primeras preguntas que me vienen a la cabeza (A parte de otras más obvias claro está), suelen ser si tienen Internet capado, y si tengo que estar dando cuentas de lo que voy a hacer minuto a minuto. Por desgracia en muchas empresas se dan las cosas a la vez, y de eso mismo quiero hablaros hoy, del sobrecontrol que las empresas ejercen en sus empleados de forma indiscriminada.

Nooooo, Interneeeeet!!!!!

(Léase la anterior frase con entonación de Enjuto Mojamuto)

A estas alturas, que una empresa, restrinja el acceso a Internet a los empleados, es como mínimo para hacérselo mirar. Si tus empleados quieren entrar en Facebook o mirar una web de viajes durante horas de trabajo, lo van a hacer tengas Internet restringido o no: ¿Sabéis lo que es un móvil con conexión a Internet? Pues eso.

En estos días, el acceso a Internet es casi imprescindible en todas las empresas, y tus empleados deben poder acceder a el fácilmente. Lo malo es que esto es España, y aquí el empresario se cuida más de que sus empleados calienten la silla, y únicamente piensen en su trabajo como zombies, sin tener ningún momento de relax, que en motivarles de verdad. Y para esto, que menos que quitarles el acceso libre a la red. ¡Muy bien, si señor!

Lo mejor de esto es que al menos los informáticos, siempre encontramos formas de saltarnos el control, ya sea porque somos más listos que la empresa, y nos saltamos los proxys, o tenemos un colega en sistemas que nos da acceso. En la cárnica de diosa hindú, me pasaba exactamente esto, las pasaba canutas para poder ver algo un poco decente, o simplemente leer las noticias. Al final encontré un proxy en la red que no estaba restringido y listo. Además tenía un método secundario para acceder a lo que quería: Dejaba el ordenador de mi casa encendido, me conectaba por control remoto a el, y navegaba desde ahí.

Últimamente las empresas por las que he pasado, no me han restringido nada de acceso a Internet y estoy contento, pero la conclusión siempre es la misma: No restrinjas Internet en tu empresa, no te vale de nada. Además si tu empleados se involucran con tu empresa, probablemente sean los mejores community managers que puedas tener, y encima sin tener que pagarles absolutamente nada.

¿Qué haces? ¿Y ahora? ¡¿Y ahora?!

La otra forma de controlar a los empleados, y que al menos a mi me agobia bastante, es tener que dar explicaciones prácticamente de lo que haces de cada minuto que pasas en el trabajo. Puede que lo de tener proyectos por horas les sirva a muchas empresas, pero para mi sinceramente, es como comprar carne al peso. Muchas veces los mantenimientos en desarrollo, se establecen por bolsas de horas. No se quien fue el genio que invento esto, pero en su vida se enfrento a tener que solucionar un problema, y no poder estimar cuanto se tardará hasta que te pongas con ello de verdad.

A parte de esto, luego se les obliga a los empleados a anotar todas las horas y minutos que se han trabajado para cada proyecto cada día. Para mi resulta un infierno tener que estar controlando cuanto tiempo dedico a cada cosa para luego tener que meter esos tiempos en un programita, y que los jefazos, puedan sentirse contentos al ver un numerito. Esto siempre he pensado que es como tener a alguien detrás tuyo, observando por encima del hombro, mientras tu trabajas. ¿Que pasa si estas un rato sin una tarea concreta a la que imputar ese tiempo? Al final termino preocupándome más por tener algo concreto que hacer, que por el propio trabajo, y la consecuencia de ello, es que al menos mi productividad, cae en picado. Un día de estos voy a tener que meter en el control horario, el tiempo que pase en el baño, como “Coordinación personal de mantenimiento sanitario”, aunque no debería dar ideas, porque los empresaurios son capaces de sorprenderme con cualquier cosa.

Si os controlan de alguna otra forma estúpida, que a día de hoy no tenga sentido, por favor, dejadlo en los comentarios, que al menos contar estupideces así termina desestresándonos.

Sufre usted de titulitis aguda

titulitis

Hasta hace no mucho, había algo que me reconcomía por dentro desde hacía bastantes años: Terminar de una vez por todas la carrera universitaria.

En 2001 (La leche, que lejos está eso ya), empecé la carrera de ingeniería técnica de telecomunicaciones especialidad telemática, o como prácticamente poníamos en todos los exámenes: ITTT

Entre en esa carrera, porqué no podía decidirme entre hacer telecomunicaciones puras, o informática pura y dura. Siempre me gustó todo lo relacionado con Internet, la programación, las redes de datos, sistemas informáticos, etc… y ninguna de las dos carreras parecía adaptarse demasiado bien a lo que quería, aparte de que por ese entonces eran de 5 años, y sinceramente no me apetecía tirarme más de 5 años para acabarla (Si, MÁS de 5 años. El que se crea que una ingeniería de ese estilo es para sacarla a curso por año es que se ha fumado un poco de césped transgénico), para después solo tener un papel que ponía que había estado estudiando una carrera universitaria.

Así que viendo el panorama tiré por el camino de en medio: Telemática. Para los que ni les suene, es una mezcla de informática, con telecomunicaciones. Incluye mucha programación, pero también mucho de configuración de sistemas, y sobretodo, de redes y sus protocolos (O lo que viene a ser lo mismo: Internet). Es una carrera técnica de 3 años, y aunque incluye muchas asignaturas que no vienen a cuento, si que era lo que mejor se adaptaba a lo que quería. Por ese entonces Google estaba empezando a desplegar todo su potencial, y el uso de Internet generalizado estaba a punto de explotar de forma descontrolada, para beneficio de todos. Así que telématica era una opción muy muy buena para estudiar.

Cuando me quedaba una asignatura (Maldita Tratamiento Digital de la información y el profesor que la impartía, ojala se pudran en la falla más profunda que exista en la Tierra), un crédito de libre elección, y el proyecto de fin de carrera, me puse a currar de programador para poder ganar algo de dinero y llenar todo ese tiempo libre que tenía.

Por motivos personales que no vienen al caso, empecé a necesitar dinero más urgentemente de lo que pensé en un principio cuando entré a trabajar, y ya no pude darme un tiempo de descanso para ponerme con el proyecto de fin de carrera, o aprobar ese crédito sin sentido de libre elección (La asignatura me la aprobaron en compensatoria. Después de que en un examen, el cabr***** del profesor se negara a reconocer que tenia un ejercicio bien, no volví a estudiar para esa asignatura y me la aprobaron por mi cara bonita), y al final la carrera quedó aparcada por un tiempo indefinido.

Pero hace un año empece a tener todo el tiempo del mundo libre (Ya os imagináis el porqué…), y me acordé de que tenia la carrera sin terminar. A estas alturas ya pensé que con cambios de planes y leyes de educación, el poder terminarla sería menos que imposible. Pero al preguntar, me dijeron que tenía hasta Octubre de 2015 para terminarla. En resumen: El crédito de libre elección me lo saque a base de charlas insulsas (Ni de coña me iba a meter de nuevo a ninguna clase) y el proyecto de fin de carrera salió de una parte de mi trabajo. Así que en menos que canta un gallo, ya tenía un papel donde ponía que yo era muy listo y había acabado una carrera universitaria.

Y después de toda esta explicación trascendental de por qué estudié lo que estudié e hice lo que hice, es hora de explicaros la raíz de este post: Durante todos esos años que tuve la carrera aparcada, estuve trabajando sin ningún problema, y además teniendo un sueldo medio decente, sin ni siquiera tener un título. Eso sí, en cada entrevista me preguntaban lo mismo una y otra vez: ¿Y por qué no tienes el título? Acabé bastante harto de tener que responder esa pregunta la verdad, pero aun así, en todos los sitios donde he trabajado, no fue ningún problema, ya que rendía exactamente igual que todos los demás.

Sin embargo, otras empresas llegado a ese punto se ponían tontas, y dijeron que no podían contratarme porque no tenía el título. WTF!!!!! ¿Pero es que no ves que tengo más experiencia que todos los trabajadores que tienes juntos? Y encima me gusta aprender cosas nuevas por lo cual, no iba a ser un maniquí que solo tira código sin sentido.

La manía de las empresas de exigir un papelito donde pone que eres muy listo y has acabado una carrera me parece completamente absurda. Ahora mismo ese título si tuviera que darle una utilidad real, sería la de ponerlo debajo de una planta para que absorba un poco de agua al regarla. O incluso como papel higiénico sería mucho más útil, que de cara a una empresa.

¿Acaso un papel te hace más listo, que una persona que lleva casi 10 años trabajando en lo que estás pidiendo? Y en el caso de no tenerlo, tener los huevos a creerse con razón para querer pagarte menos de lo que deberían.

A este síndrome se le puede denominar perfectamente como síndrome de titulitis aguda. Y no se dan cuenta de que es una enfermedad que puede costar muy caro a una empresa. Dejar pasar a un buen trabajador (Sea del sector que sea) con años de experiencia a sus espaldas, solo por no tener un papelito, es como dispararse un tiro en el pie.

Por suerte en casi todas las empresas en las que he trabajado, el título no era un impedimento para poder hacer mi trabajo, y a veces, sacar las castañas del fuego a esos higinieros que casi se estampan en una camiseta, su querido título universitario.

Queridos empresarios: Exigir un título universitario para contratar a alguien que cumple de sobra todos los demás requisitos, es ser un autentico dinosaurio, que sigue creyendo que por llevar una corbata va a ser la ostia, aunque luego el trabajo que saque sea un zurullo con patas.

Lo cierto es que si no fuera por mis circunstancias de hace un año, ni siquiera me habría planteado acabar la carrera, ya que me resultaba del todo innecesario, y una pérdida de tiempo absoluta, que solo hubiera hecho, que no aprendiese otras cosas que realmente me interesan.

Solo puedo ver bien el exigir el título en un momento: Cuando opositas a un cargo público. En unas oposiciones se busca lo mejor de lo mejor (O eso quiere creer), y las condiciones que se imponen para ello deberían ser lo suficientemente duras, como para haber pasado por el calvario de haber acabado una carrera universitaria completamente.

A estas alturas de la vida os puedo decir sinceramente, que si pudiera volver atrás en el tiempo, no volvería a entrar en una universidad, directamente me metería a un ciclo de grado superior en algún tipo de informática, para aprender justamente lo que quiero sin tener que aguantar demasiado relleno sin sentido, y que luego jamás te servirá de nada. Y una vez acabado esto, volverme auto-didacta en lo que realmente me gusta.

Por favor, no enseñéis este post a vuestros padres si estáis pensando si entrar en una universidad, ya que los míos por desgracia, también sufren de titulitis aguda, y han estado años dándome la brasa con que la terminase de una vez, cuando en realidad, no me hacía ninguna falta.

Gente comprometida con el proyecto

Después de unos cuantos años trabajando como desarrollador, he llegado a una conclusión: Se puede identificar una cárnica (Empresa IT que nos vende al cliente al peso) a leguas de distancia. Estas cárnicas prácticamente tienen las mismas características, lo que hace que cuando se busca empleo sea muy fácil evitarlas.

Por mi experiencia, si te encuentras algunos de los tres rasgos siguientes en vuestra empresa, enhorabuena, estás en una cárnica con todas las de la ley.

Si en cualquier oferta de empleo que realizan, siempre se definen como empresa líder en el sector, entonces charcutería a la vista. La cosa es que, en serio, se creen que son lideres en algo, y por desgracia lo son: Son líderes en subcontratar gente a otras empresas y luego olvidarse de ellos excepto por la nómina. Si ves esto en cualquier oferta de Internet, y no quieres morir en el intento, evítalo como la peste.

Otra tontería que ahora les ha dado a estas cárnicas, es lo que se ha dado por llamar Dress Code estricto. Para los novatos en este tipo de empresas, lo que significa es ir vestido con traje obligatóriamente. Creo que nunca llegaré a entender la mentalidad de las empresas que obligan a esto. Te pondrán la excusa de que es para dar buena imagen al cliente, pero somos lo que somos: Informáticos, nuestra imagen es nuestro trabajo bien hecho. Está claro que esta mentalidad es típica de empresaurios que siguen viviendo en el pasado de la consultoría, y que se creen que una corbata hace milagros. Respecto a esto siempre he tenido una duda trascendental: Si cuando entras a trabajar en una tienda por ej. donde te requieren un uniforme, ellos te dan ese uniforme, pero… ¿Porque en una cárnica no te pagan ellos el traje? Al fin y al cabo es el uniforme que te exigen, así que no deberías ser tu el que tenga que gastarse el dinero en algo que ellos te exigen. La mayoría de informáticos nos pasamos ese Dress Code por donde nos da la gana, y nuestro uniforme suele ser el siguiente: Vaqueros, zapatillas deportivas y camiseta (Cuanto más friki sea la camiseta, mejor).

Estas maneras de reconocer una cárnica son muy fáciles, pero sin embargo hay una forma, que es mucho más sutil, pero todavía más peligrosa que las dos anteriores. Si en una entrevista de trabajo, o ya trabajando en una empresa os dicen la frase: necesitamos gente comprometida con el proyecto, entonces ¡ALERTA! ¡ALERTA! ¡MARRÓN INCOMING! Suena a frase típica de recursos pseudo-humanos, y por desgracia también suena muy inofensiva. Sin embargo es la frase más peligrosa que os pueden decir, porque su significado es muy distinto. Si os dicen que necesitan gente comprometida con el proyecto, lo que significa es que necesitan gente que no le importe echar horas extras gratis, cuando ellos digan, y porque ellos lo digan. Si algo se debe aprender de estas cárnicas es que no se les debe dar la mano, porque te cogen el brazo. Si os dicen de echar horas extras para terminar el proyecto, decidles directamente que no, al fin y al cabo, tu no te vas a llevar ningún incentivo por acabar el proyecto antes, la culpa del retraso no es tuya, porque con toda seguridad es un problema de planificación del proyecto, en el cual, tu no has tenido poder de decisión para definir los tiempos, y para rematar la faena, la gente no trabaja gratis. Por supuesto intentarán chantajearos con que vuestros compañeros se van a quedar y no estaría bien que tu te fueras a tu casa. Si mis compañeros son idiotas y no quieren ver que les están tomando el pelo, allá ellos. Y en el remoto caso de que esas horas sean remuneradas, no serian remuneradas con dinero, sino con días de vacaciones. Esto mejor no aceptarlo ni aunque tengas mucho estrés acumulado, porque el día que algo vaya mal, ¡¡Ahh se siente!! nadie sabe nada de esos días de vacaciones acumulados con horas extras, porque nadie lo ha anotado por ningún lado. Además ¿Que compromiso más grande con el proyecto hay, que ir a trabajar todos los días en el? Ese es el verdadero compromiso.

Una verdad sobre los desarrolladores, es que, las horas extras, son absolutamente inútiles. Nuestro trabajo requiere de un esfuerzo mental la mayor parte de las veces, que hace que después de una jornada laboral de 8 horas, hasta nos hayamos olvidado de donde vivimos. Así que, si se echan horas extras, son completamente inútiles, ya que el trabajo que podamos hacer en ellas, será una chapuza, y además, al día siguiente tendrás que rehacer ese trabajo que hiciste a ultima hora, ya que no funciona como debe. Lo que significa que estas gastando esas horas extras, y las primeras horas del día siguiente, en rehacer el trabajo, y la consecuencia es que se han perdido más horas, de las que se deberían haber ganado.

Espero que esto os haya servido de guía para poder identificar estas cárnicas con más facilidad, y evitarlas cuando busquéis trabajo, o si ya estáis en una, evitar que os mangoneen más de lo debido.

Si queréis un consejo, buscad trabajo en cliente final (Que no sea un estirado y donde no vayan todos trajeados de punta en blanco) y con contrato en el mismo cliente final. Si os sale bien, encontrareis probablemente un trabajo medianamente digno.