Linux a presión

Hablando con unos familiares míos el otro día, salió el tema de comprarse un nuevo PC, y los requisitos que tenía que tener (Alguien ha gritado PRINGAO!!?? Pues ya estáis tardando en hacerlo) para que funcionase en condiciones. Por supuesto empezaron con lo de siempre: Solo lo quiero para navegar, ver el correo, y editar documentos. Ya empezamos… como si no nos conociéramos…

-¿No lo vais a usar para jugar no?
+Bueno, queríamos instalar SOLO el juego ultra-mega-la-rehostia.
-Lo que viene a ser que entonces no lo queréis SOLO para lo que me dijiste.
+Ya, pero es solo un juego, eso no importa.
-Ya claro, y yo quiero ir en avión, pero da igual que el avión no tenga alas, no es algo que me importe.
+…

Visto la situación, les solté un chorro de especificaciones mínimas, y cuando más o menos les dije lo que podía costar, se echaron las manos a la cabeza por supuesto. Lo de siempre, quieren una nave espacial, por el precio de un patinete.

Les propuse una solución más fácil y lo más económica que podría haber: Practicarle a su PC, una resucitación estándar de las mías. Por supuesto al oír que su PC podría ir bien, y que aunque no pudieran jugar, no les costaría un euro, empezaron a dar botes de alegría. Hasta que les dije que lo que tendría que instalar era un Linux.

Ya se armó la gorda de nuevo. ¿Alguien se acuerda el lío que tuve con mi luser cangrejo, y el portátil? (Fue la razón de porque ya me niego a instalar Windows sin pasta de por medio) Pues empezaron con lo mismo, que si Linux es difícil, que si no lo van a entender, que si no se puede hacer de todo… Misma verborrea de siempre cuando uno no quiere probar cosas nuevas, y que encima te está recomendando alguien que tiene idea de lo que habla.

Su decisión: Comprar un ordenador nuevo. ¡CON DOS COJONES! ¿Alguna vez he dicho que parece que la gente no me escucha? Pues lo repito por si acaso no os habéis enterado: LA GENTE NO ME ESCUCHA.

Todo esto viene, porque desde hace algún tiempo quería escribir sobre este tema: Linux

Llevo unos cuantos años ya como usuario de Linux (Más o menos desde 2001), usando distribuciones como Mandrake (Ya desaparecida, RIP), Red HatUbuntu, y ahora mismo Debian. Esto respecto a mi PC principal, porque en mi netbook que tiene la tira de años, estoy usando la distrubución Lubuntu, que es una derivada de Ubuntu, con un escritorio ligero y aplicaciones poco pesadas. Este último es el que uso para la resucitación estándar, y todos a los que se lo he instalado han acabado más contentos que nada (Excepto mi luser cangrejo al que intento adoctrinarle por las malas desde hace un tiempo).

Con Lubuntu, además se le puede dar el aspecto de Windows XP para que el usuario cabeza-cuadrada se relaje un poco, y le sea más fácil adaptarse (Ya ves tu, cambiarle cuatro iconos, el fondo de pantalla, y el estilo de las ventanas hacen que sean felices, pobrecillos…). El escritorio queda de esta forma

Lubuntu XP

Ponle esto a cualquier luser, y se pensará que tiene un windows genial. Os dejo el enlace al tutorial http://www.makeuseof.com/tag/make-lubuntu-look-like-windows-xp/ de como hacer esto, y el archivo necesario al que hacen referencia en el tutorial por si acaso el enlace de descarga falla: Lubuntu XP

Con todo esto lo único que pretendo es intentar concienciar a la gente, para que deje de pensar únicamente que un PC lleva siempre Windows, cuando en realidad, un PC no es más que una caja, con el que tu puedes hacer lo que te de la gana, e instalándole un Linux, veréis que no querréis volver jamás a Windows (A no ser que sea para jugar, aquí no queda mucha más opción, aunque día a día con Steam para Linux empieza a haber cada día más juegos disponibles) sabiendo que no hace falta un antivirus, que las actualizaciones son inmediatas y poco intrusivas, y que el sistema no se termina degradando tan fácilmente como para ser casi una tortuga.

Desinstalando… ¡¡NOOOOOOO!!

A veces hasta los los que sabemos de esto, podemos llegar a ser muy lusers. Seguro que más de un informático al leer esto se sentirá identificado sin ninguna duda.

Dado que hace unas semanas pasé a formar parte de la empresa con más trabajadores de España, decidí que era buen momento para hacer algo por mi cuenta. Y para ello he decidido aprender Python junto con Django y Mongodb, para sentar una buena base de lo que pretendo hacer.

Os pongo en situación: Uso un PC con Debian Wheezy como sistema operativo principal (Porque tengo otros tres sistemas operativos más instalados. Cosas que tenemos los frikis) funcionando a las mil maravillas, aunque al ser la versión estable y tener paquetes más antiguos, más de una vez me las he visto y deseado para poder correr todo en condiciones (La última fue el pegarme con el nuevo monitor que puse en mi PC para trabajar con dos escritorios a la vez. Resultado: Las X desconfiguradas y toda una tarde intentando averiguar como restaurarlas y obligar a mi PC a tragarse el monitor secundario). Debian por defecto lleva instalada la versión 2.7 de Python, que es la estable más antigua que hay. Sin embargo ya van por la versión 3, que tiene sus diferencias con la anterior, y claro, ya que me voy a poner a aprender todo el tinglado, mejor hacerlo con lo más actual. Así que decidí desinstalar la versión 2.7 de python, e instalar la versión 3.

En este punto tengo que destacar una cosa: Linux puede ser muy seguro, y altamente fiable, pero para bien y para mal (Si, un “y” y no un “ó”), también te deja hacer TODO lo que tu quieras sin quejarse demasiado, o si se queja puedes mandarle a freir espárragos y continuar con lo que querías. Windows a la mínima que intentas hacer algo que no le gusta “¡Ey donde vas! Ni se te ocurra hacer semejante cazurrada. No toques las cosas de no tocar”. Por eso en parte me gustan tan poco las ventanitas…

A lo que iba. Al darle al aplicar los cambios en el gestor de paquetes todo parecía perfecto: Se instala python 3 y sus dependencias, desinstalando 2.7… y ahí es cuando me dio el infarto de corazón por no haber caído yo en la cuenta de cuales eran “exactamente” las consecuencias de lo que estaba haciendo. Al desinstalar python 2.7, el sistema también empezó a desinstalar tooooooodos los paquetes que tuvieran python 2.7 como dependencia, lo que viene a ser que empezó por desinstalarme gnome (El entorno gráfico que uso), seguido de librerías absolutamente esenciales para el sistema. Os podéis imaginar lo que esto conlleva: Tener un sistema operativo que se iba a quedar en bragas y en el que no podría hacer prácticamente nada, por no decir absolutamente nada.

Por supuesto mi reacción fue parar todo este proceso para ver si al menos podría rescatar parte del sistema, pero el proceso ya era imparable, por lo cual tomé medidas de emergencia: Botonazo al PC. Por supuesto en cuanto reinicie el PC, eso no tenia vuelta de hoja, me había cargado ya el entorno gráfico y cosas esenciales del sistema. Podía logarme en modo consola, pero poco más allá.

Ya os imagináis el cuerpo que se me quedó. Un sistema que había mimado tanto, con tantos apaños, ñapas y correcciones a tomar por saco en cuestión de segundos. Si no me quedé blanco fue de milagro. Lo bueno de las tragedias, es que yo siempre intento sacar partido de ellas, y esta no iba a ser menos. Lo primero que hice fue iniciar el Ubuntu que tengo instalado, y hacer copia de todos mis datos que tenia en la partición de Debian para tenerlos a buen recaudo (Cosa que me llevo un rato, 100GB no es moco de pavo). Una vez esto, y visto que mi pobre Debian Wheezy le tenia ya un poco oxidado con los paquetes antiguos, decidí que me pasaría a la versión de testing también llamada Jessie (Para los que no lo sepan, las versiones de Debian tienen nombres de juguetes de Toy Story), y que tiene paquetes bastante más actualizados, por lo que muchas cosas deberían funcionar mejor. Así que manos a la obra, instalé la versión estable que tenia antes, y le cambié los repositorios para que apuntaran a los de Jessie. Refrescar y aplicar actualizaciones llevo un rato muyyyyy largo, ya que era una actualización completa con todas las de la ley. Después una restauración de los 100GB de datos que tenía, y finiquitado. El resultado ha sido inmejorable. Los apaños que tuve que hacer para la versión anterior, no me hicieron falta ya que tenía solucionado esos fallos, y casi todo funciona como debería (Nunca un informático podrá decir que absolutamente todo funciona perfectamente).

Conclusión de todo esto: Hasta los que ya estamos un poco curtidos en estos temas, podemos hacer las cagadas más monumentales. Es más, nosotros somos los que podemos meter la pata más hasta el fondo sin querer ya que muchas veces actuamos por inercia y pasamos cosas por alto que pueden ser fatales. Todos tenemos nuestro puntito luser queramos o no.

Adiós ventanitas

Gracias a uno de mis familiares lusers, he tomado una decisión, que tendría que haber tomado hace mucho tiempo atrás.

Un día mi luser-cangrejo, me vino diciendo que el portátil de la luser-cangreja no funciona, le habían instalado Linux (Elementary OS para ser más específico) y no arrancaba. Visto el panorama, dejarle a un luser una versión de Linux tan relativamente poco estable no me pareció la mejor alternativa que pudieron darle.

Cuando lo tuve en mis manos, vi que las X (El entorno gráfico paentendernos) decidieron morir sin más explicaciones. Así que vi la oportunidad de poder aplicar la resucitación de portátiles estándar que suelo hacer en estos casos: Lubuntu al canto y va que se chuta. El portátil quedó impoluto, funcionando a las mil maravillas y con todo lo necesario instalado. Por supuesto no necesité más de 45 minutos. Ventajas de un Linux ligero. Lo devolví a su dueño, y a olvidarse de otra tarea más de pringao en mi historial.

A los pocos días, mi luser-cagrejo me escribe y me dice, que el Linux este es una mierda, que se pierde con el, que no funciona y mil historias más. Por supuesto le respondí, que si no le dedica 5 minutos a ver como son las cosas, a estas alturas no sabría ni como se maneja un ratón. Y lo de que se queda bloqueado, ni por asomo me lo creía después de haber trasteado con el lo necesario para ver que iba como un tiro. ¿Su respuesta? Que quiere que le instale Windows porque le va mal.

Esto ya me empezó a oler mal. A base de adoctrinamiento por las malas y poniendo en evidencia una y otra vez, que lo que quería hacer, se podía hacer, y perfectamente, consigo ver sus intenciones iniciales: No quiero Linux porque es una mierda. Instálame Windows. 

Aaaaaaaaacabaramos. Visto que eres tan lerdo que no sabes aprender algo que es casi un calco de Windows, quieres volver a la mierda antigua PORQUE SI. Por supuesto siguió con lo de que se le queda pillado y que se lía blablabla… Más excusas para no querer aprender nada de nada como siempre.

En este momento se me encendió una luz, que yo sabía que andaba por ahí, pero que aun no sabía donde estaba su interruptor para encenderla de una vez por todas. Pero por fin lo había encontrado.

-¿Quieres Windows? Perfecto, tráeme el portátil, que yo te instalo win8.1 con un montón de cosas, y a ver cuanto te dura el PC sin querer suicidarse. Que no sea por no avisar…

En cuanto volví a tenerlo entre manos, ni me lo pensé. No quería ni ver donde “fallaba” ni nada por el estilo. Le enchufé una imagen de Windows 8.1 con un montón de cosas ya preinstaladas, y arreando. Al entregárselo, se lo dije bien claro: Esto va a explotar de aquí a menos y na. Por supuesto, le importó tanto como si una mota de polvo saliera volando por la ventana del salón, tarareando una canción de Camilo Sexto.

Dada la advertencia final, decidí revelar ya mis verdaderas intenciones: NO VOY A VOLVER A  INSTALAR WINDOWS SIN BILLETES DE POR MEDIO, JAMÁS.  ¿Su reacción? La misma que al decirle, que el PC implosionaría cuando menos se lo esperara.

Después de años haciendo de servicio técnico gratuito de mocosof, he llegado a mi límite. Si la gente quiere mierda gratuita que se la busque en otro sitio, aquí se han dejado de aceptar esos encargos. Si quieres algo bueno de verdad, bienvenido, yo te enseñaré el camino de la luz. Pero si quieres volver a las defecaciones mal olientes, quiero ver dinero de por medio. A partir de ahora si me tengo que ensuciar, lo haré con pasta por delante.

Por desgracia para mi, voy a tener que usar Windows a veces. La administración electrónica de España nos lo pone complicado a los que usamos Linux (Y decir complicado es un eufemismo). Y por desgracia, para tunear móviles, también la mayoría de veces hay que pasar por el aro queramos o no. Obviamente si me tengo que ensuciar las manos por mi mismo, no me queda más remedio, pero para los demás, se acabó.

Así que señoras y señores, El Que Sabe De Esto, se retira del mundo de las ventanitas, quitándose un peso de encima, que llevaba muchos años aguantando. Hasta nunca Windows.