El disco duro selectivo

De vuelta al mundo del pringaismo por enésima vez, me ha tocado recuperar los datos de un disco duro externo, del cual según el propietario, habían desaparecido todas las fotos que tenían desde hace años y años acumuladas. En ese momento solo se me vino a la cabeza el echarles la bronca por no usar un almacenamiento en la nube de fotos, pero dado que ni siquiera parece que tengan móvil, que al menos hubieran guardado las fotos en un disco duro, ya me pareció que era suficiente esfuerzo para ellos (Aunque no por ello menos reprochable).

La cuestión es que según me dijeron, no aparecía ninguna carpeta, ni directorio, y les habían dicho que lo habían perdido ya todo, y me lo dejaron como última opción para ver si podía recuperar algo.

Yo me esperaba que el disco ni siquiera arrancase al enchufarlo y eso estuviera más muerto que muerto (Tachadme de pesimista, pero si me pongo siempre en el peor de los casos, luego las decepciones no son tan grandes), así que con pocas esperanzas, lo enganché a mi PC a ver que se podía salvar.

Como siempre, sobreestime a los lusers pensando que tendrían algo de razón, y al enchufarlo se podían ver absolutamente todas las carpetas y ficheros que había en el disco duro. Me puse a indagar un poco para ver que era lo que se había perdido, porque tal y como lo veía, ahí no parecía que se hubiera perdido nada. Así que hable con los susodichos propietarios del disco, y me dijeron que no estaban las fotos de sus hijos recién nacidos, ni las de las vacaciones ni nada de nada, que se había borrado absolutamente todo.

Como os podéis imaginar me quedé atontado, ya que yo lo estaba viendo todo perfectamente. Hasta que empece a fijarme un poco más en los archivos que había: Por cada carpeta que había en el disco, había un archivo .exe con el mismo nombre. Me empezaba a sonar muy raro, y tenía sentido si le hubiese entrado al PC donde lo enchufaban, algo de malware (Que sería lo más probable) que les hubiera hecho eso. Pero eso no explicaba porque no veían las carpetas y archivos. Pero al final caí, el problema era el de siempre:

WINDOWS

Si, como podéis imaginar el zurullo con patas ese, tenía algo que ver sin ninguna duda. La razón por la que yo no tenia ningún problema, es porque enchufé el disco a mi PC con Linux, y con mi Debian, las triquiñuelas y trucos del malware/virus que hubiera hecho estragos, no servían de nada. Así que lo primero que hice fue hacer una búsqueda de todos los .exe que había en el disco externo, y eliminarlos (Si había algún ejecutable que hubieran guardado en el disco los propietarios, mala suerte para ellos. Efectos colaterales de dejarme el disco a mi antojo).

Una vez listo, reinicié al windows, que por desgracia tengo que seguir teniendo instalado para estos momentos. Enchufé el disco, y tachaaaaaaaaan!!!!! El disco se conectaba, pero efectivamente estaba vacío. No se mostraba absolutamente nada.

Ya lo tenía previsto, porque si mis lusers me dijeron que se veía vacío, por algo sería por mucho que les subestime. Y para que estos archivos no se vieran solo había una razón: El @!%&?!!!! del windows con el malware, había marcado todas las carpetas y ficheros, como ocultos y de solo lectura. Ole sus huevos!!

Supongo que al hacer esto, querían intentar que instalaran con los .exe que sustituían a estas carpetas, algún tipo de software de dudosa legalidad, pero sin haber borrado ni un solo archivo. Total, que un cambio en los atributos de todos los ficheros con permisos de administrador para que pudieran verse de nuevo, y listo.

CONCLUSIÓN: Niños, no uséis Windows, os hará parecer más gilipollas de lo que ya sois.

La conexión a Internet fantasma

Hace ya un tiempo, en casa de mis padres, el router adsl empezó a hacer cosas raras. Cada vez que se conectaba un nuevo dispositivo a la red, le daba una dirección IP que no era de las que yo había establecido, lo que hacía que no tuviera conexión a Internet. Vinieron incluso los técnicos a revisarlo, y concluyeron que el router estaba bien, aun así a los pocos días de haber venido, volvió a pasar lo mismo, y ya que no era capaz de encontrar la solución, tire por el camino de en medio: Asigné IPs estáticas a cada equipo de la red y tira millas.

Para que entendáis como está montada la red, os diré que en la habitación donde tenemos el router adsl, hay un PC conectado directamente al router por cable, y una impresora también por cable. Del router sale otro cable que llega a un PLC, que conecta con el salón donde hay un reproductor multimedia para poder reproducir contenido a través de la red.

Un tiempo después de esto, decidieron cambiar a fibra óptica, y el nuevo router se puso en el salón, ya que ahora con las conexiones wi-fi está casi todo conectado a través de ellas, y las cableadas podían usar perfectamente el PLC para ir hasta el router.

Por supuesto cuando les pusieron la fibra, tuve que ir a cambiar todas las configuraciones de red y las redes wi-fi para que quedaran como antes. Así que decidí que el viejo router lo usaría como un simple switch para enchufar el PC y la impresora, simplemente desactivando las conexiones inalámbricas y el servidor DHCP que lleva. Para eso le dije a mi padre (Que por suerte no peca mucho de luser), que no enchufara todavía la conexión del PLC del salón al nuevo router para que no hubiera problemas con el antiguo. Una vez hecho esto, le cambio al router adsl la IP para que luego no se pegue con la del nuevo, y listo. Así que ya que el router adsl servía para mas bien poco, lo desconecto de la conexión a la toma de teléfono para que ya no tenga conexión a Internet.

A todo esto, estaba desde el PC que estaba directamente enchufado por cable al router, y tenía mientras tanto el correo abierto. Lo curioso es que una vez desconectado el cable del teléfono, vi que me entraba un correo. Que raro… si acabo de desconectarlo de Internet. Mi padre ya ha hecho lo que le dije que no hiciera, ha conectado el PLC al router nuevo, la madre que lo parió…

  • ¡¡¿Papá no te dije que no conectaras el PLC al nuevo router?!!
  • Pero si no lo he hecho, está desconectado.
  • Claro claro, pues yo tengo Internet en el PC de la habitación y te aseguro que no es a través del viejo router, porque lo desconecté de la linea de teléfono ya
  • ¡¡Pues yo te aseguro que no lo he conectado al de fibra!!
  • Ya claro… ahora resulta que tengo conexión vía ouija

Me voy para el salón para comprobar que efectivamente mi padre había conectado el cable de red que sale del PLC hasta el router… Y lo que veo hace que mi cerebro implosione: El cable que sale del PLC esta colgando y tirado por el suelo sin enchufarse al router

  • ¡Ves como no lo he enchufado!
  • castle
  • Seguro que no has quitado el cable del teléfono del router adsl
  • Esto… –Ya no era capaz de articular palabra. El cable de teléfono por supuesto estaba desconectado, y todas las leyes de conexión de redes que había aprendido, y la experiencia que tengo en configuración se fueron al carajo al ver ese cable tirado.

Vuelvo a la habitación y compruebo, que efectivamente el router adsl ya no tiene salida a Internet. Básicamente porqué tenia en mi mano el cable de teléfono que antes estaba conectado a el.

Vuelvo al PC y abro el caralibro para comprobar si tengo conexión de verdad, o solamente fue una caché del navegador que me estaba tocando las narices. Y efectivamente, el caralibro se abre sin ningún problema y puedo ver los últimos posts.

¡Pero que cojones pasa aquí! No tengo absolutamente conexión por ningún lado y puedo abrir perfectamente cualquier pag… mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierdaaaaaaaa

Me acababá de saltar el sentido arácnido que tenemos los informáticos, y todos sabemos que eso no es bueno en absoluto.

Abro las configuraciones de red, y miro que dirección tenia mi PC (Que en ese momento lo había configurado para que pillara la dirección dinámicamente, de cara a conectarlo al nuevo router de fibra). Veo que obviamente, no es una dirección de las que yo usaba en mi casa. Se me empiezan a poner los pelos de punta ya. Meto la dirección del router del que supuestamente estoy conectado, y accedo al interfaz web con la típica clave de admin:admin. Me voy a las conexiones inalámbricas, y veo que tiene una conexión llamada WLAN_XXXX. Saco mi móvil y escaneo las redes que hay en ese momento, encontrando efectivamente, la red del router a que estaba conectado.

¡J-O-D-E-R!

Me levanto cagando leches de la silla, desenchufo el PLC de la habitación, y salgo a toda pastilla al salón a desconectar el PLC de allí

Si, señoras y señores, me estaba conectando a la red de los vecinos vía PLC.

Las leyes de la conexión de redes vuelven a su sitio, y esto mata dos pájaros de un tiro: La conexión a Internet vía ouija no es tal, y el problema antiguo de las direcciones erróneas que escupía el router, era porque la petición de dirección IP se hacia al router de los vecinos y no al nuestro.

Menos mal que mis padres no tienen vecinos muy puestos en informática, porque sino podrían haber liado una buena con un simple ataque man in the middle, e incluso yo podría haberlo hecho si me hubiese dado cuenta.

Estos PLC tienen botones de sincronización para poder enlazarlos por primera vez, que al pulsarlos, te dejan un par de minutos, para que pulses en el otro botón de los demás PLCs de la casa para enlazarse. ¿Que pasa? Que por lo visto hace meses, se fue la luz en todo el edificio, y al volver, los PLCs se intentaron enlazar automáticamente, pero no solo entre los que había en casa de mis padres, sino que también con todos los que estuvieran conectados mediante la red eléctrica que tiene acceso, y en ese momento, los de mis vecinos contaban como uno más.

No se a vosotros, pero esto a mi me dio que pensar: ¿Las casas no tienen aislados los circuitos para cada una? ¿Hasta donde puede llegar entonces el alcance de estos PLCs? Desde entonces en mi propia casa (Donde también tengo un PLC), reviso que dispositivos hay conectados a mi propia red de vez en cuando, no vaya a ser que también haya alguien no deseado, intentando pillar la colección de series entera que tengo en el NAS.

 

Vivir a través de una cámara

Después de una semana de vacaciones en la que no he parado de un lado para otro, me he dado cuenta de una cosa, que empieza a ser demasiado habitual en la gente.

Como ahora todo el mundo lleva un móvil con cámara, lo de hacer fotos es un gesto de lo más habitual para cualquier persona. Lo malo de esto es que es demasiado habitual.

Atardecer a través del movil

Cada vez que voy de vacaciones $LaQueIntentaSaberDeEsto se tira más de la mitad de las vacaciones haciendo fotos, y cuando llegamos a casa, tiene almacenadas entre móvil y cámara, unas 1500 fotos por semana.

Ahora seamos sinceros: De todas las fotos que hacéis estando de vacaciones ¿Cuantas volvéis a ver más de una vez? Estoy seguro de que la mayoría de veces la respuesta es 0. Y si es alguna más, es porque os habéis dedicado a subir fotos a alguna red social y presumir de vuestras vacaciones perfectas pasadas por filtros de postureogram buscando unos cuantos me gusta sin sentido. ¿En serio os merece la pena perder tanto tiempo para tirar fotos desde distintos ángulos a una pelusa que rueda en una esquina de la plaza de un pueblo de diez habitantes?

Este hábito que está cogiendo la gente no es para nada saludable, ya que terminas invirtiendo el tiempo de tus vacaciones en hacer fotos en vez de estar disfrutando realmente de tu tiempo. No digo que no se deba hacer fotos estando fuera, es bastante recomendable, sobre todo si se ve algo interesante, y merece la pena sacar el móvil para hacer una foto. Pero esto es sano, solo si es en momentos puntuales, y no pararse cada cinco segundos para tirar una foto a lo mismo, con distinto ángulo, y después empezar de nuevo el proceso con otra cosa.

Al final la gente no se da cuenta, pero lo que realmente importa de unas vacaciones son los recuerdos que tienes. Y los recuerdos que se tienen siendo así, no son los recuerdos de los sitios donde estuviste, sino el recuerdo de ti, haciendo fotos de los sitios donde estuviste. Al final lo único que recordaras, es que cada minuto no conseguías el enfoque adecuado ni el brillo suficiente, lo que lleva a que tu recuerdo del sitio donde estuviste, es de ti, haciendo fotos al sitio donde fuiste, no del propio sitio en si mismo.

Lo peor de esto, es que no solo se aplica cuando estás de viaje, sino prácticamente en cualquier situación. El llevar un móvil con cámara es tan cotidiano, que la gente vive su vida directamente a través de una cámara. Y lo que es peor, vive a través de una cámara, para poder mostrar su vida a través de las redes sociales para aumentar su ego.

Así que, por favor, si estáis en un sitio que realmente merezca la pena, tirad un par de fotos como mucho, y disfrutad del sitio sin tener que verlo a través de una pantalla, que además la gente que va con vosotros, también acaba harto de tener que esperar 10 minutos a que acabes de inmortalizar la mosca irrelevante que estas intentado fotografiar.

Eso es cosa de frikis

Sí, probablemente si estas leyendo esto, en algún momento u otro de tu vida te han llamado friki. Ya sea porque te encanta todo lo relacionado con la tecnología, tengas un sable láser en tu casa, o las bolas de dragón (O todo a la vez), te habrán etiquetado como friki irremediablemente, más de una vez en tu vida.

Cosa de frikisSegun la RAE la definición de friki es

friki.

(Del ingl. freaky).

1. adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico.

2. com. coloq. Persona pintoresca y extravagante.

3. com. coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.

Creo que puedo encajar en alguna definición de esas, pero me temo que esas personas que me llaman friki a mi, también lo suelen ser. “¡Menudo friki eres!” es una frase que normalmente suelen decirme, los que se pasan el fin de semana pegado a la tele viendo partidos de fútbol, con la camiseta de su equipo puesta, gritándole a la televisión que toquen más la bola, o berreando como desesperados cuando se marca un gol. Por no hablar de la tontería de salir a la calle como auténticos animales, metiéndose en fuentes porque un equipo ha ganado algún torneo y colapsando toda una ciudad.

Si estas personas no encajan en la tercera definición, que baje el monstruo del espagueti volador y lo vea. Son unos auténticos frikis del fútbol. Al decirles que son unos frikis del fútbol, suelen decir “pero eso es algo normal, no lo tuyo”. Ah no sabia yo que tuvieras el poder de decidir lo que es normal o no.

Lo malo de estos frikis, es que parece que no usan la cabeza, y os explico el por que. Para ellos, el ser de un equipo de fútbol es lo más normal, y si de repente alguien decide cambiar a otro, es un chaquetero despreciado por todo el mundo. Esto no tiene lógica ninguna. Para ello hagamos una analogía: Fútbol Vs Teléfonos móviles.

Una persona al que le gusta el fútbol, es de un equipo, y dentro de ese equipo, seguramente haya algún jugador que le gusta más que los demás. Eso para alguien a quien le apasionan los móviles, podría ser similar, a que te guste una marca de móviles, y dentro de esa marca, te guste algún modelo en concreto. Ahora… ¿Qué pasa si la marca de móviles que tanto te gusta, deja de fabricar móviles en condiciones y hay unas alternativas mucho mejores? Siguiendo la lógica de los futboleros, si te pasas a otra marca de móvil, serás un paria, un renegado, y tendrás que aguantar burlas durante toda tu vida. ¿A alguien le ha pasado esto por cambiar un Samsung por un Sony por ej.? Por supuesto que no, y dudo mucho que a nadie le vaya a pasar. Yo desde que tengo teléfono móvil, me encantaban los Nokia, eran duros de pelar, funcionaban de lujo, y estaban bien diseñados. Pero desde hace unos años, Nokia se fue al traste, se quedó atrás en la guerra de los smart-phones, y dudé segundo y medio en cambiarlo por un Android (HTC Desire) que funcionaba de maravilla. Creo que ya empezáis a ver por donde voy. Si un equipo de fútbol empieza a ir fatal, a perder todos los partidos, sus jugadores no saben ni correr, o incluso bajan a segunda división, está claro, que lo lógico, sería buscarse un equipo que juegue mejor, y que pueda cubrir tus expectativas. Pero noooo, si haces eso prepárate para que te lluevan hostias de toda la gente de tu alrededor por chaquetero. ¿EN SERIO? ¡En que puñetera cabeza entra que aún te guste un equipo que no sabe ni atarse los cordones de las botas, y te aburre y decepciona cada vez que ves un partido!

También nos echan en cara la cantidad de dinero que nos gastamos en nuestras aficiones, ya sean cómics, merchandising, gadgets o cualquier otra cosa, mientras que ellos año tras año se compran una camiseta que vale un pastizal, pagan una suscripción mensual para ver todos los partidos de la liga, y ya mejor ni hablar de lo que puede valer, ir al estadio en un partido importante.

Por eso mismo, discutir con esta gente que te llama friki, es como darse de cabezazos contra una pared, porque la única neurona que tienen, la usan para gritar, cuando están viendo a 22 tíos en pantalón corto pegar patadas a una pelota para meterla dentro de una red.

Por eso, cada vez que os llamen friki, la contestación debería ser: ¡Y a mucha honra! Aunque no tanto como tú. Y acabar ahí la conversación, que discutir contra una pared, solo hace que acabes con dolor de cabeza.

 

Linux a presión

Hablando con unos familiares míos el otro día, salió el tema de comprarse un nuevo PC, y los requisitos que tenía que tener (Alguien ha gritado PRINGAO!!?? Pues ya estáis tardando en hacerlo) para que funcionase en condiciones. Por supuesto empezaron con lo de siempre: Solo lo quiero para navegar, ver el correo, y editar documentos. Ya empezamos… como si no nos conociéramos…

-¿No lo vais a usar para jugar no?
+Bueno, queríamos instalar SOLO el juego ultra-mega-la-rehostia.
-Lo que viene a ser que entonces no lo queréis SOLO para lo que me dijiste.
+Ya, pero es solo un juego, eso no importa.
-Ya claro, y yo quiero ir en avión, pero da igual que el avión no tenga alas, no es algo que me importe.
+…

Visto la situación, les solté un chorro de especificaciones mínimas, y cuando más o menos les dije lo que podía costar, se echaron las manos a la cabeza por supuesto. Lo de siempre, quieren una nave espacial, por el precio de un patinete.

Les propuse una solución más fácil y lo más económica que podría haber: Practicarle a su PC, una resucitación estándar de las mías. Por supuesto al oír que su PC podría ir bien, y que aunque no pudieran jugar, no les costaría un euro, empezaron a dar botes de alegría. Hasta que les dije que lo que tendría que instalar era un Linux.

Ya se armó la gorda de nuevo. ¿Alguien se acuerda el lío que tuve con mi luser cangrejo, y el portátil? (Fue la razón de porque ya me niego a instalar Windows sin pasta de por medio) Pues empezaron con lo mismo, que si Linux es difícil, que si no lo van a entender, que si no se puede hacer de todo… Misma verborrea de siempre cuando uno no quiere probar cosas nuevas, y que encima te está recomendando alguien que tiene idea de lo que habla.

Su decisión: Comprar un ordenador nuevo. ¡CON DOS COJONES! ¿Alguna vez he dicho que parece que la gente no me escucha? Pues lo repito por si acaso no os habéis enterado: LA GENTE NO ME ESCUCHA.

Todo esto viene, porque desde hace algún tiempo quería escribir sobre este tema: Linux

Llevo unos cuantos años ya como usuario de Linux (Más o menos desde 2001), usando distribuciones como Mandrake (Ya desaparecida, RIP), Red HatUbuntu, y ahora mismo Debian. Esto respecto a mi PC principal, porque en mi netbook que tiene la tira de años, estoy usando la distrubución Lubuntu, que es una derivada de Ubuntu, con un escritorio ligero y aplicaciones poco pesadas. Este último es el que uso para la resucitación estándar, y todos a los que se lo he instalado han acabado más contentos que nada (Excepto mi luser cangrejo al que intento adoctrinarle por las malas desde hace un tiempo).

Con Lubuntu, además se le puede dar el aspecto de Windows XP para que el usuario cabeza-cuadrada se relaje un poco, y le sea más fácil adaptarse (Ya ves tu, cambiarle cuatro iconos, el fondo de pantalla, y el estilo de las ventanas hacen que sean felices, pobrecillos…). El escritorio queda de esta forma

Lubuntu XP

Ponle esto a cualquier luser, y se pensará que tiene un windows genial. Os dejo el enlace al tutorial http://www.makeuseof.com/tag/make-lubuntu-look-like-windows-xp/ de como hacer esto, y el archivo necesario al que hacen referencia en el tutorial por si acaso el enlace de descarga falla: Lubuntu XP

Con todo esto lo único que pretendo es intentar concienciar a la gente, para que deje de pensar únicamente que un PC lleva siempre Windows, cuando en realidad, un PC no es más que una caja, con el que tu puedes hacer lo que te de la gana, e instalándole un Linux, veréis que no querréis volver jamás a Windows (A no ser que sea para jugar, aquí no queda mucha más opción, aunque día a día con Steam para Linux empieza a haber cada día más juegos disponibles) sabiendo que no hace falta un antivirus, que las actualizaciones son inmediatas y poco intrusivas, y que el sistema no se termina degradando tan fácilmente como para ser casi una tortuga.

La pereza del móvil

Hace ya unos meses cree un blog para $LaQueIntentaSaberDeEsto para que los días en la mayor empresa de España se le pasaran algo más amenos, y en un futuro pudiera tener una carta de presentación 2.0 (Eso que tanto gusta a los de recursos pseudo-humanos). Ya que estaba también, le dije que abriera algunos perfiles en redes sociales para darle un poco de bombo a lo que escribiese y que la gente fuera conociéndolo.

Lo malo de esto, es que $LaQueIntentaSaberDeEsto parece que no entiende lo que le digo del todo, ya que justamente lo está haciendo al revés: En vez de escribir mucho en el blog y publicarlo por redes sociales, se dedica a publicar multitud de cosas en redes sociales, pero a escribir nada en el blog, con la consecuencia de que el wordpress lleva cogiendo polvo desde hace meses sin ninguna entrada nueva, mientras que en postureogram, no hace más que colgar fotos día si y día también sin relación alguna con el blog.

Y… ¿Qué tiene que ver todo esto con el título del post? Os preguntareis. Viene a que el problema de todo esto, es el maldito móvil. Está tan enganchada a él, que lo de encender el PC y ponerse a escribir algo, es como si tuviera que hacer tres iron man seguidos, y justo después escalar el Everest marcha atrás, con los ojos vendados y cantando el lalala.

Lo malo es que no es solo a ella a la que se le ha soldado con adamantium el móvil a la mano, la gran mayoría de gente está igual. Esto no sería malo si se usase con un poco más de cabeza, peeeeeero, la gente, en general, no usa la cabeza (Esto es un hecho). Se han convertido en simples zombies de Internet. Y esto viniendo de alguien que se pasa muuuuuchas horas pegado a una pantalla por su trabajo y por afición, ya es mucho decir.

iZombie

El scroll infinito del postureogram viendo fotos, pulsando en me gusta (Nunca he entendido lo del me gusta ¿Pagan por la cantidad de me gusta recibidos? Como programador entiendo el sentido, recopilar datos de personas en plan Gran Hermano para luego bombardearle con publicidad hasta la saturación, pero como usuario, los me gusta sirven para… yo que se!) sin sentido alguno, es exactamente como ponerse delante de la tele con programas del corazón y vaciar la cabeza de cualquier pensamiento que puedas tener, hasta que estés enganchado.

Por eso mismo ahora usar cualquier otro aparato que no sea el adorado móvil está descartado, lo que implica que si necesitas hacer algo con el PC, no lo harás porque te da pereza no poder hacerlo con el móvil. Vale, que si, que se puede escribir un post en wordpress desde el móvil con la aplicación, pero intenta tu darle un poco de formato al post desde un móvil para que tenga sentido, y luego me cuentas cuantas neuronas has perdido por el camino, antes de desistir en tu empeño. La cosa es que antes, como no había móviles-más-inteligentes-que-tu no te quedaba más remedio que ponerte delante de un PC, y ya estando ahí, la pereza se reducía para poder crear algo más elaborado. Pero como todo, los tiempos cambian.

¿Qué consecuencia tiene esta pereza móvil? Que al final el contenido que se genera, es un contenido insulso, temporal, que una vez visto, nunca jamás te acordarás de ello, y que como intentes buscarlo de nuevo, te costará más que levantarte un día de invierno de debajo de la manta; mientras que si escribes un post con contenido organizado, con sentido, la gente podrá volver a el para ver la información mucho más rápido, por no decir que, con un blog puedes llegar prácticamente al 100% de la gente que use Internet, mientras que con las redes sociales, no podrías tener el mismo alcance, ya que (aunque parezca que no es así ahora mismo) no todo el mundo usa las redes sociales.

Así que queridos iZombies ¡SOLTAD DE UNA PUÑETERA VEZ EL MÓVIL! ¡Que lo usáis ya hasta para bañaros! Dadle un poco más a las neuronas, y en vez de consumir ciber-cotilleos cread algo con un poco de más de sustancia que un Me gusta y un comentario de “xD”.

El miedo a la tecnología nueva

Nunca entenderé la frase “es que tengo miedo a cargarme algo”. Ya se que la gente es patosa por naturaleza, y una manazas, pero no intentar aprender algo por el hecho de estropearlo tiene un delito enorme.

Aunque después de mucho tiempo he observado que la gente no es realmente patosa, es que simplemente es vaga de cojones. 

Si no sabes algo tienes dos opciones muyyyyy simples:

  1. Aprendes como hacerlo, que Mr. Google tiene la solución a muchos problemas, y te lo suele poner todo en bandeja.
  2. Lo llevas a un especialista que se dedique a ello, y lo más importante: pagas el servicio, que tu NO quieres hacer/aprender.

Lo malo de esto es que hay una tercera opción que no debería existir: Llevárselo a un conocido que puede tener algo de idea, y que te lo mire por la patilla.

El día que se me estropeo el lavavajillas, vino un técnico a casa, y al revisarlo me dijo que había una fuga en el motor y que habría que cambiarlo, pero que saldría casi mas caro que cambiarlo entero. Después de esto decidí cambiar el maldito cacharro estropeado. La cosa es que este señor, me cobro 30 euros por venir. Y se los pagué sin objeción alguna. ¿Por que? Os estaréis preguntando, ya que venir a casa, decirme que tengo que cambiar el electrodoméstico, y cobrarme 30 euros es un robo. Pues no señor, estáis equivocados. No me quejé básicamente porque yo no tengo ni idea de esto, y sinceramente no se donde podía estar el error sin tener que desmontar el maldito cacharro, y el tecnico SI sabía que le pasaba, y su tiempo y experiencia en esto, no es gratis.

Una vez leí que no te pagan por el trabajo que haces, sino por lo que sabes hacer. Por eso básicamente algunos trabajos están mejor remunerados que otros. No es lo mismo, adquirir el conocimiento de repartir propaganda en la calle, que aprender a diseñar un circuito electrónico. A lo mejor el tiempo que lleva hacer estos trabajos es el mismo, pero adquirir esos conocimientos tiene costes (No solo económicos, sino de esfuerzo también) distintos.

Por eso cuando me decido por llamar a un profesional para que revise algo, comprendo que la propia revisión también lleve un precio a pagar. La cosa es que si no quieres hacerlo tu, no tengas la caradura de ir buscando a algún semi-conocido que te lo haga gratis, y paga el servicio técnico.

Volviendo al tema principal, el miedo a no tocar nada, es simplemente vaguería de aprender. Importar los contactos de tu tarjeta SIM a la cuenta de Gmail, no conlleva ningún riesgo, y los pasos son muy simples, pero si te buscas al pringao para esto, es simple y llanamente que no has querido abrir google, poner “como importar contactos en gmail desde tarjeta sim” y pulsar en el primer resultado. La excusa de que no lo hago por si me cargo algo, es irrelevante y mezquina, mientras no seas tan lerdo de no pulsar en ningún sitio que ponga ELIMINAR, BORRAR o FORMATEAR no pasará nada catastrófico (Lógica pura y dura por otro lado). Y esto es solo un ejemplo de la pereza de la gente del día a día.

Así que queridos manazas: Tocad la tecnología, y aprended cosas, aunque sean básicas, que hasta los que sabemos de esto, en algún momento hemos tenido que aprender a hacerlas.

 

 

Desinstalando… ¡¡NOOOOOOO!!

A veces hasta los los que sabemos de esto, podemos llegar a ser muy lusers. Seguro que más de un informático al leer esto se sentirá identificado sin ninguna duda.

Dado que hace unas semanas pasé a formar parte de la empresa con más trabajadores de España, decidí que era buen momento para hacer algo por mi cuenta. Y para ello he decidido aprender Python junto con Django y Mongodb, para sentar una buena base de lo que pretendo hacer.

Os pongo en situación: Uso un PC con Debian Wheezy como sistema operativo principal (Porque tengo otros tres sistemas operativos más instalados. Cosas que tenemos los frikis) funcionando a las mil maravillas, aunque al ser la versión estable y tener paquetes más antiguos, más de una vez me las he visto y deseado para poder correr todo en condiciones (La última fue el pegarme con el nuevo monitor que puse en mi PC para trabajar con dos escritorios a la vez. Resultado: Las X desconfiguradas y toda una tarde intentando averiguar como restaurarlas y obligar a mi PC a tragarse el monitor secundario). Debian por defecto lleva instalada la versión 2.7 de Python, que es la estable más antigua que hay. Sin embargo ya van por la versión 3, que tiene sus diferencias con la anterior, y claro, ya que me voy a poner a aprender todo el tinglado, mejor hacerlo con lo más actual. Así que decidí desinstalar la versión 2.7 de python, e instalar la versión 3.

En este punto tengo que destacar una cosa: Linux puede ser muy seguro, y altamente fiable, pero para bien y para mal (Si, un “y” y no un “ó”), también te deja hacer TODO lo que tu quieras sin quejarse demasiado, o si se queja puedes mandarle a freir espárragos y continuar con lo que querías. Windows a la mínima que intentas hacer algo que no le gusta “¡Ey donde vas! Ni se te ocurra hacer semejante cazurrada. No toques las cosas de no tocar”. Por eso en parte me gustan tan poco las ventanitas…

A lo que iba. Al darle al aplicar los cambios en el gestor de paquetes todo parecía perfecto: Se instala python 3 y sus dependencias, desinstalando 2.7… y ahí es cuando me dio el infarto de corazón por no haber caído yo en la cuenta de cuales eran “exactamente” las consecuencias de lo que estaba haciendo. Al desinstalar python 2.7, el sistema también empezó a desinstalar tooooooodos los paquetes que tuvieran python 2.7 como dependencia, lo que viene a ser que empezó por desinstalarme gnome (El entorno gráfico que uso), seguido de librerías absolutamente esenciales para el sistema. Os podéis imaginar lo que esto conlleva: Tener un sistema operativo que se iba a quedar en bragas y en el que no podría hacer prácticamente nada, por no decir absolutamente nada.

Por supuesto mi reacción fue parar todo este proceso para ver si al menos podría rescatar parte del sistema, pero el proceso ya era imparable, por lo cual tomé medidas de emergencia: Botonazo al PC. Por supuesto en cuanto reinicie el PC, eso no tenia vuelta de hoja, me había cargado ya el entorno gráfico y cosas esenciales del sistema. Podía logarme en modo consola, pero poco más allá.

Ya os imagináis el cuerpo que se me quedó. Un sistema que había mimado tanto, con tantos apaños, ñapas y correcciones a tomar por saco en cuestión de segundos. Si no me quedé blanco fue de milagro. Lo bueno de las tragedias, es que yo siempre intento sacar partido de ellas, y esta no iba a ser menos. Lo primero que hice fue iniciar el Ubuntu que tengo instalado, y hacer copia de todos mis datos que tenia en la partición de Debian para tenerlos a buen recaudo (Cosa que me llevo un rato, 100GB no es moco de pavo). Una vez esto, y visto que mi pobre Debian Wheezy le tenia ya un poco oxidado con los paquetes antiguos, decidí que me pasaría a la versión de testing también llamada Jessie (Para los que no lo sepan, las versiones de Debian tienen nombres de juguetes de Toy Story), y que tiene paquetes bastante más actualizados, por lo que muchas cosas deberían funcionar mejor. Así que manos a la obra, instalé la versión estable que tenia antes, y le cambié los repositorios para que apuntaran a los de Jessie. Refrescar y aplicar actualizaciones llevo un rato muyyyyy largo, ya que era una actualización completa con todas las de la ley. Después una restauración de los 100GB de datos que tenía, y finiquitado. El resultado ha sido inmejorable. Los apaños que tuve que hacer para la versión anterior, no me hicieron falta ya que tenía solucionado esos fallos, y casi todo funciona como debería (Nunca un informático podrá decir que absolutamente todo funciona perfectamente).

Conclusión de todo esto: Hasta los que ya estamos un poco curtidos en estos temas, podemos hacer las cagadas más monumentales. Es más, nosotros somos los que podemos meter la pata más hasta el fondo sin querer ya que muchas veces actuamos por inercia y pasamos cosas por alto que pueden ser fatales. Todos tenemos nuestro puntito luser queramos o no.

Adiós ventanitas

Gracias a uno de mis familiares lusers, he tomado una decisión, que tendría que haber tomado hace mucho tiempo atrás.

Un día mi luser-cangrejo, me vino diciendo que el portátil de la luser-cangreja no funciona, le habían instalado Linux (Elementary OS para ser más específico) y no arrancaba. Visto el panorama, dejarle a un luser una versión de Linux tan relativamente poco estable no me pareció la mejor alternativa que pudieron darle.

Cuando lo tuve en mis manos, vi que las X (El entorno gráfico paentendernos) decidieron morir sin más explicaciones. Así que vi la oportunidad de poder aplicar la resucitación de portátiles estándar que suelo hacer en estos casos: Lubuntu al canto y va que se chuta. El portátil quedó impoluto, funcionando a las mil maravillas y con todo lo necesario instalado. Por supuesto no necesité más de 45 minutos. Ventajas de un Linux ligero. Lo devolví a su dueño, y a olvidarse de otra tarea más de pringao en mi historial.

A los pocos días, mi luser-cagrejo me escribe y me dice, que el Linux este es una mierda, que se pierde con el, que no funciona y mil historias más. Por supuesto le respondí, que si no le dedica 5 minutos a ver como son las cosas, a estas alturas no sabría ni como se maneja un ratón. Y lo de que se queda bloqueado, ni por asomo me lo creía después de haber trasteado con el lo necesario para ver que iba como un tiro. ¿Su respuesta? Que quiere que le instale Windows porque le va mal.

Esto ya me empezó a oler mal. A base de adoctrinamiento por las malas y poniendo en evidencia una y otra vez, que lo que quería hacer, se podía hacer, y perfectamente, consigo ver sus intenciones iniciales: No quiero Linux porque es una mierda. Instálame Windows. 

Aaaaaaaaacabaramos. Visto que eres tan lerdo que no sabes aprender algo que es casi un calco de Windows, quieres volver a la mierda antigua PORQUE SI. Por supuesto siguió con lo de que se le queda pillado y que se lía blablabla… Más excusas para no querer aprender nada de nada como siempre.

En este momento se me encendió una luz, que yo sabía que andaba por ahí, pero que aun no sabía donde estaba su interruptor para encenderla de una vez por todas. Pero por fin lo había encontrado.

-¿Quieres Windows? Perfecto, tráeme el portátil, que yo te instalo win8.1 con un montón de cosas, y a ver cuanto te dura el PC sin querer suicidarse. Que no sea por no avisar…

En cuanto volví a tenerlo entre manos, ni me lo pensé. No quería ni ver donde “fallaba” ni nada por el estilo. Le enchufé una imagen de Windows 8.1 con un montón de cosas ya preinstaladas, y arreando. Al entregárselo, se lo dije bien claro: Esto va a explotar de aquí a menos y na. Por supuesto, le importó tanto como si una mota de polvo saliera volando por la ventana del salón, tarareando una canción de Camilo Sexto.

Dada la advertencia final, decidí revelar ya mis verdaderas intenciones: NO VOY A VOLVER A  INSTALAR WINDOWS SIN BILLETES DE POR MEDIO, JAMÁS.  ¿Su reacción? La misma que al decirle, que el PC implosionaría cuando menos se lo esperara.

Después de años haciendo de servicio técnico gratuito de mocosof, he llegado a mi límite. Si la gente quiere mierda gratuita que se la busque en otro sitio, aquí se han dejado de aceptar esos encargos. Si quieres algo bueno de verdad, bienvenido, yo te enseñaré el camino de la luz. Pero si quieres volver a las defecaciones mal olientes, quiero ver dinero de por medio. A partir de ahora si me tengo que ensuciar, lo haré con pasta por delante.

Por desgracia para mi, voy a tener que usar Windows a veces. La administración electrónica de España nos lo pone complicado a los que usamos Linux (Y decir complicado es un eufemismo). Y por desgracia, para tunear móviles, también la mayoría de veces hay que pasar por el aro queramos o no. Obviamente si me tengo que ensuciar las manos por mi mismo, no me queda más remedio, pero para los demás, se acabó.

Así que señoras y señores, El Que Sabe De Esto, se retira del mundo de las ventanitas, quitándose un peso de encima, que llevaba muchos años aguantando. Hasta nunca Windows.

La Tarjeta Gráfica Asada

Hace ya un tiempo me tocó hacer de pringao técnico informático (otra vez), pero en esta ocasión hasta cobré un par de billetitos de 20 por el apaño, que me hicieron el fin de semana más llevadero.

El problema era que el susodicho portátil, se encendía, pero al poco, la pantalla, empezaba con unas lineas grises extrañas y después se apagaba dando un error de memoria justo antes. Más claro imposible que el problema estaba en la tarjeta gráfica. Por supuesto mi primera idea era buscar otra para reemplazarla, pero resulta que era un modelo un poco extraño con un slot MXM-II, y una nueva valía un autentico pastón. Así que navegando un poco, vi como podría hacerse un apaño.

Lo primero que pensé al ver la solución fue “ya, claaaaaaro, seguuuuuuro”. La solución era hornear la tarjeta gráfica (Si, como suena). Yo no tenia nada que perder, si no funcionaba, el portátil se quedaría igual, y sino me llevaba dinerito fresco.

Así que seguí estos pasos:

  1. Quitar toda la pasta térmica que tuviese la tarjeta gráfica
  2. Pre-calentar a 200 grados el horno
  3. Poner la tarjeta gráfica en un trozo de papel de aluminio con forma de cenicero, y esta ponerla encima de la bandeja del horno. Resultado:Tarjeta gráfica
  4. Meter en el horno durante 5 minutos.
  5. Apagar el horno, y dejar la tarjeta otros 5 minutos más
  6. Sacar con cuidado la tarjeta sin moverla demasiado, y dejar que se enfríe durante 2 o 3 horas
  7. Colocar la tarjeta en su sitio y probar.

Por supuesto yo tenia esperanza nula de que esto funcionase. Ya me diréis vosotros si el meter un cacharro en el horno iba a hacer que funcionase. Pero mi cara al meter la tarjeta en el portátil y encenderlo fue esta

No jodas, en serio?

El ataque de risa que me dio al ver que el ordenador se encendía perfectamente fue épico. Acababa de hornear una tarjeta gráfica y había arreglado un PC. Si me lo llegan a decir dos semanas antes, me habría escojonado vivo con el chiste.

La cosa es que investigando luego un poco más, esto tenia su razón de ser. A este proceso se le llama reballing y es un método, para que las soldaduras que están mal hechas, o defectuosas, se fundan, y vuelvan a estar como deberían. Lo malo, es que tiene un tiempo de vida limitado a unos meses, ya que al hacer este proceso casero, no es tan efectivo como debería, pero si que le da una segunda oportunidad a tu aparato. Con el tiempo se degrada, y hay que rehacer otra vez el proceso, pero esto no se puede hacer de forma infinita, dado que las soldaduras se terminan degradando tanto, que se hace ineficaz, con la consecuente muerte del aparato de forma irremediable.

Lo bueno, es que yo me llevé mis 40 euros, mi luser se llevo un portátil funcionando que ya daba por perdido, y además aprendí que algunas cosas, por absurdas que parezcan, pueden ser tan efectivas como el cambiar un componente por otro.